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Un matrimonio de exportación

Be Inspired

Trini es publicista y está detrás de Chok Chok Social -su agencia dedicada al marketing digital- y hace 5 años que vive en Nueva York. A los casi 3 meses de su llegada conoció a través de una aplicación a Ian -quién es irlandés- y desde ahí que el match fue absoluto.
En marzo del 2019 se comprometieron y como nos cuenta Trini, ella siempre quiso “secretamente” casarse en nuestro país, pero la decisión tenía que ser de los dos. Y sorpresivamente “fue él quien dijo en voz alta que le gustaría que fuese en Chile, para que su gente viera lo lindo que era”, agrega.
Con la decisión ya tomada, partieron los preparativos con 9 meses de anticipación. Trini se define amante de la organización por lo que tomó el rol de novia y wedding planner para planificar este matrimonio de 350 personas, bilingüe, multicultural y a la distancia. “El proceso fue intenso”, señala Trini quién además se apoyó en su dama de honor, amiga y cuñada, Melanie Tetzner, quién fue la encargada de guiarla en las primera decisiones.
Como era un matrimonio con invitados de diferentes partes del mundo, Ian y Trini mandaron en primer lugar un “Save the date” para avisar a sus cercanos de la fecha elegida. Luego, a mitad de año, enviaron la invitación oficial a aquellos que tenían que viajar y en septiembre le hicieron llegar el parte a sus invitados chilenos.
No tenían una temática específica para la ambientación, pero sí se enfocaron en “mezclar lo mejor de los dos mundos”. “Incluimos los discursos europeos, que hacen siempre todo más íntimo y también incluimos los ‘groomsmen’ del novio. Esto lo metimos en un matrimonio estilo chileno, con buena música, bien atendido y bien servido”, explica Trinidad.





Claves de la ambientación
“Queríamos que fuera campestre en la base general, pero queríamos que a su vez fuera fresco y elegante. No 100% rústico. Para contrarrestar eso con Felipe Maira hicimos un salón con la consigna de luces, lágrimas, blancos y verdes. Combinamos lámparas de lágrimas con aros verdes y colgantes de cuerdas que parecían metalizados, y los arreglos de las mesas eran mini rosas y lisianthus en colores pasteles.
Complementamos con rincones de neones decorados con colas de zorro y en la entrada con una cascada de luces que se mezclaba con el jardín”.


El vestido
“El proceso del vestido fue intenso porque yo encuentro que no existe mayor desafío que poner a una mujer como protagonista de algo vestida de blanco, color que magnifica y acentúa ¡todo! No quería parecer torta, ni disfrazada, ni super sensual tampoco. Es verdad que yo soy más de un vestido recto o sirena simple. Daniela Bustamante, amiga mía y diseñadora, tomó la misión de hacerme ver como una princesa, idea que yo le pelié mucho, hasta que llegamos a un consenso.
El vestido de la ceremonia y fiesta serían simples; un mismo vestido con transformaciones.
No usamos ni encajes, ni brillos, ni transparencias, ni flores, ni aplicaciones. Todo está hecho 100% en charmeuse de seda opaca y brillante que compramos en NY. Para la ceremonia hicimos un faldón desmontable y para la fiesta una falda recta con botoncitos atrás. El único giro del vestido, además de la caída del faldón, era una espalda abierta con un nudo en charmeuse y un velo de tu italiano con flores bordadas al final”.


Créditos:
Vestuario Novia: Daniela Bustamante
Calzado Novia: Leandra Omegna
Vestuario Novio: Jos. A. Bank y Charles Tyrwhitt
Calzado Novio: Cardinale
Maquillaje y pelo: Raúl Flores
DJ: Música en tu Fiesta (Leo Bastías)
Banquetera: Javiera Gazitúa Eventos
Centro de Eventos: Parque Lo Arcaya
Fotografía: Cici Rivarola
Video: Pablo Giovanni Films
Flores y ramo de novia: Carrito de Flores
Atriles y props de cocktail: Wedding & Lights