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Construye un parque de entretenciones en la relación

La psicóloga y coach de parejas, Paula Rodríguez, nos habla sobre el gran tema tabú y desafío en la pareja: la sexualidad. Aquí entrega los consejos para vivirla y conocer los gustos del otro.

¡Hola a todos! Hoy quiero compartir con ustedes un tema que es recurrente en las parejas y que si bien es cierto hemos avanzado como sociedad en la apertura mental, hace crecer día a día mi asombro.

En muchas oportunidades he tenido a parejas que llevan desde dos hasta 25 años de matrimonio, al preguntarles a las mujeres ¿cuál es el plato preferido de tu pareja? Sin dudarlo y casi en forma automática me dan hasta la receta. Y a la segunda pregunta ¿qué le gusta a él en la cama? Se produce un silencio abismal y la respuesta recurrente es “bueno… yo creo que… por lo que he sentido me tinca que es…” El confirmar, sin importar la edad, nivel educacional, el tiempo de convivencia o la nacionalidad, que no somos capaces de hablar de sexualidad, placer, creatividad, juegos y entretención en el amor.

¿Por qué dentro de la confianza de pareja no está el hablar de sexualidad y placer?… ¿De qué me gusta, he probado y lo que me gustaría conocer?

Vamos a analizarlo: lo primero que me viene a la mente son aquellos paradigmas sociales, que sobre todo a las mujeres nos castran cualquier creatividad en el amor.

Muchas de nosotras alguna vez escuchamos a la abuelita darnos el mejor consejo, al vernos salir a nuestra primera fiesta ochentera:

– “Ni se le ocurra invitar a bailar… Debe esperar a que la saquen y menos intentar darle un beso, porque eso es de niñita fácil”.

Entonces aguardabas para ver si alguno se atrevía como un príncipe valiente a sacar a alguna a bailar. Obviamente, frente a la mirada inquisitiva de la familia de quien organizaba la fiesta.

Entendíamos que cualquier movimiento en falso por parte nuestra sería evaluado como de “niñita fácil o la suelta” por no decir el adjetivo que todos tenemos recurrentemente en la mente. Y así íbamos creciendo, potenciando esos paradigmas que quedan a fuego en nuestras cabezas, haciendo que nos movamos con toda cautela frente a un posible encuentro amoroso.

Por otra parte, el sexo opuesto desde muy pequeño escuchaba que existían niñitas “para casarse” y otras para “pasarlo bien”… obteniendo un salvoconducto permanente para relacionarse con estos “supuestos” dos tipos de mujeres. Con la validación de actitudes que hacían y hacen daño a las mujeres que son más libres, osadas o simplemente más auténticas.

Nos olvidamos que todos somos seres humanos, sobre todo las mujeres que se entregan a la ilusión, siendo más osadas y auténticas y que muchas veces consiguen como resultado rabia, dolor y desilusión…

Otras, que no son tan osadas, logran una relación estable, pero con un susto horroroso a ser quienes son sexualmente, guardando esas fantasías en el baúl de los recuerdos y entendiendo el sexo después de cinco años como una actividad obligatoria cada cierto tiempo y que sirve para procrear.

Hoy debemos tomar conciencia de su valor. Para ser felices, hay entender que hablar en pareja de sexualidad, de nuestros gustos, fantasías y placer es fundamental para la felicidad. Comprender que el sexo es una necesidad biológica, un regalo del universo para estar plenos y unirnos con espontaneidad y comunicación.

La invitación es a empoderarse y ser más felices en pareja, entender que por muy buena que sea nuestra sexualidad, la viviremos por los próximos 50 años. Por eso  debemos construir un parque de entretenciones en nuestra relación, donde un día nos subamos a los patitos y otro día a la montaña rusa. Entretenernos, reírnos, desarrollar nuestros sentidos y elegir cada día cuál vamos a explorar.

Por favor no solo hablemos de niños, trabajo, familia o de cuánto gastamos en el supermercado. Cuando estemos juntos conversemos de lo más importante, sin tapujos ni miedos, construyamos nuestra sexualidad en pareja y riámonos. No solo pensemos o creamos que tal vez algo le puede gustar, preguntemos directamente y hagámoslo para hacer feliz al otro.

La invitación es a sentarnos todos los viernes en la noche en el living de nuestra casa –que poco usamos como pareja- con una copa de vino y un quesito a conocer de nuestros gustos: de entretención, creatividad y placer, sin paradigmas ni miedos.

Mujeres y hombres… ¡Pregunten!

Vamos a crear ese parque de diversiones que es nuestra responsabilidad construir en pareja, así seremos más plenos y felices.

Un abrazo para todos,

 

Paula Rodríguez

Coach de parejas / www.paularodriguez.cl

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