Catalina Musalem

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DESCRIPCIÓN DE Catalina Musalem

Catalina Musalem, con su estilo hippie chic que ha impuesto en el mercado de las novias, hoy es considerada una de las diseñadoras más consideras en este medio. Sin saber nada de moda, sólo con su intuición se lanzó a crear y diseñar; y vaya que lo hizo. Se atrevió a cumplir su mayor sueño después de veinte años. Catalina cree que tuvo suerte, pero es indiscutible que por su talento y dedicación hoy es considerada una de las mejores diseñadoras de Chile.

No es difícil darse cuenta cuando un vestido de novia es de Catalina Musalem. A simple vista se aprecia el estilo con el que se ha ido consolidando. Diferentes telas, texturas, aplicaciones, brillos, movimiento y una caída inigualable es su marca registrada. Pero llegar a ese estilo Hippie Chic no ha sido nada de fácil.

Catalina tenía 54 años cuando dio el paso al vacío y se lanzó a diseñar. Por más de veinte años se dedicó a su profesión como publicista. A pesar de que le iba muy bien, siempre tuvo la curiosidad por crear. “Antes era publicista y me encantaba también. Pero tenía este sueño y dije los sueños hay que cumplirlos y ya estoy demasiado vieja así que tengo que hacerlo ahora. Me lancé súper inconsciente, pero con la certeza de que si me iba mal volvería a la publicidad”, nos cuenta.

Siempre quiso estudiar diseño de vestuario, pero cuando tenía 18 no se atrevió. “Encontraba que iba a hacer el loco, fue por inseguridad. Pero tengo una hermana que traía ropa, le gustaba el diseño así que yo la incentivé para que se fuera a estudiar a España y quedamos que cuando ella volviera íbamos a trabajar juntas en diseño, incluso estaba dispuesta a estudiar”, cuenta Catalina. Sin embargo, un poco antes que su hermana volviera sufre un accidente en su despedida y fallece. “Ahí yo dije no le puedo decir al papá y a la mamá que voy a estudiar diseño, lo encontraba una desubicación después de lo que pasó y así fue pasando y pasando el tiempo” asegura.

Sin ser diseñadora empezó su propio negocio. Pero a Catalina nunca le ha gustado hablar de plata, le da pena, pudor, incluso se considera pésima empresaria. Debió pedir ayuda a amigos para que la apoyaran con las finanzas y en cuanto al diseño empezó sola. Su primer y gran trabajo fue hacer el vestido de novia para la actriz Javiera Díaz de Valdés.

Dijo “Yo nunca pensé que iba a hacer novias ¡Yo ni siquiera sabía lo que era hacer un vestido de novia! Pero sí tenía claro que quería el estilo Hippie Chic. La Javierita no sé de donde se le ocurrió que le podía hacer un vestido. Yo soy amiga de su mamá pero ella nunca había visto un vestido mío. Hasta ese momento había hecho sólo tres y ninguno era de novia. Yo le dije que estaba loca, pero ella me insistió tanto que le dije que sí, pero que era su responsabilidad…”

Catalina tomó el desafío, a pesar que sabia que en ese momento ni siquiera sabía hacer lo que le había propuesto a Javiera, ni sabía lo que era un plisado. Entonces contrató a un equipo de trabajo e hizo el diseño más mediático de su carrera. Comencé a tener mucho trabajo, pero yo no sabía ni cortar ni coser. Descubrí un sistema que a mí me acomodaba y era pescar la tela y empezar a armarlo en una mona. Fui profundamente humillada por mi taller, porque a mi se me ocurría como diseñar, pero nadie era capaz de coserlos, porque era imposible hacerlo de la manera tradicional y me los desarmaban…”

Catalina quiso cerrar, pero una amiga llevó a una diseñadora para que le enseñara. Así es como Juana Díaz llega a su taller. “Me dice, haz un vestido y yo pesco el género y armé un vestido. Juana me mira y me dice que no me va a enseñar nada y que le enseñaría a mi taller mi forma de trabajar”, recuerda. A pesar de estar escéptica cuenta que Juana Díaz le explicó que su técnica se utilizaba en Milano, pero como es tan costosa se ha dejado de hacer.

Esta técnica es más lenta y costosa que otras, ya que sus vestidos no tienen cortes ni costuras. Catalina no utiliza moldes, diseña los vestidos con diferentes telas en el maniquí y va poniendo vapor. Utilizando diferentes texturas y aplicaciones, pero siempre dejando la esencia de quien lo va a utilizar, ha sido capaz de crear con su intuición el estilo Hippie Chic que siempre deseo.