Otros reportajes

¿Qué tipo de relación tienen?

¿Qué tipo de relación tienen?

La manera de relacionarse con la pareja, sin duda repercute en la intimidad. Por eso es importante que identifiquen cuál es la dinámica que han desarrollado, y este test puede ayudarlos para que superen sus puntos débiles.

Por Marta Sánchez Vivero

 

Para nadie es un misterio que cada ser es un mundo distinto y, por ende, las relaciones de pareja también lo son. Asimismo, que las conductas son modificables y responden -en gran medida- a la etapa en la que se está viviendo. Esto explica que sea común que se pase por períodos en los que todo es amor, y otros en los que se discute más que nunca, aplicando comportamientos aprendidos de los padres. Pues, a veces, la dinámica que los recién casados desarrollan es completamente opuesta a la de sus antecesores y otras se encuentran haciendo lo mismo que ellos. En otras palabras, si se creció en una familia donde había muchas discusiones, seguramente en la que se está formando se opte, inconcientemente, por obviarlas, pero que al final derivarán en el mismo espiral de peleas.

Sin embargo hay ciertos patrones que pueden definir cuál es la conducta que prima en el comportamiento de la relación, de acuerdo a la estructura de la personalidad, la que se compone de 3 instancias: “una que es paternal -donde se contienen todas las reglas por las que se rige la sociedad, como normas, creencias, religión, etc.-; otra que es absolutamente racional, lógica y analítica; y la última que es del todo impulsiva, basada en lo que da la gana. Por lo tanto, puede haber relaciones que se cimientan más en una que en otra”, explica Susana Ifland, presidenta de la Sociedad Chilena de Sicología Clínica y especialista en terapia de parejas.

Lo importante en todo esto es saber que, a la larga, el comportamiento con la pareja comienza a adoptarse como natural, sin ver que quizás se está dañando otras áreas de la relación. Así es como se puede, por ejemplo, llegar a una mala práctica cuando uno de ellos asume un rol paternal y el otro uno de hijo, resintiendo la vida sexual.

Entonces, ¿cuál es la que predomina en ustedes?, es lo que aquí pueden descubrir para modificar a tiempo la manera de relacionarse.

 

1) ¿Tienen temas de interés en común?:

a)    Varios

b)    Casi todos

c)    Algunos

d)    Absolutamente todos

 

2) Para cubrir los gastos de la casa, ¿han pensado en tener una cuenta corriente conjunta?:

a) Es algo muy arriesgado, porque siempre causa conflictos

b) Sí, es esencial para una pareja unida

c) Por supuesto, así uno de los dos se puede hacer cargo para administrar los gastos

d) No es necesaria, porque tenemos claro qué pagará cada uno

 

3)    ¿Qué pasa cuándo no están de acuerdo en algún tema?

a)    Pelean hasta que uno impone su opinión

b)    Casi nunca estamos en desacuerdo

c)    Discutimos hasta llegar a un punto de acuerdo

d)    Preferimos callar para no empeorar las cosas

 

4)    Para que una pareja dure, ¿qué es lo más importante?:

a)    Respetar los deseos de ambos

b)    Compartir todo y demostrarse el amor abiertamente

c)    Discutir cada vez que algo no les parece

d)    Estar de acuerdo en todo

 

5)    En esta etapa de preparativos, las decisiones se han tomado:

a)    Después de muchas discusiones

b)    Fácilmente, porque ambos queremos lo mismo y lo más romántico

c)    Uno de los dos busca las alternativas para que el otro decida

d)    Luego de buscar lo que más se acomode al gusto de los dos

 

6)    ¿Dedican tiempo para realizar actividades en conjunto?:

a)    Siempre, es importante para nuestra relación

b)    Todo el tiempo, no concebimos hacer cosas por separado

c)    Tratamos, aunque a veces es muy difícil ponerse de acuerdo

d)    Sí, pero de la misma manera que también buscamos actividades individuales

 

Puntajes:

1) a) = 8

    b) = 1

    c) = 3

    d) = 5

 

2) a) = 3

    b) = 1

    c) = 5

    d) = 8

 

3) a) = 3

    b) = 5

    c) = 8

    d) = 1

 

4) a) = 8

    b) = 1

    c) = 3

    d) = 5

 

5) a) = 3

    b) = 1

    c) = 5

    d) = 8

 

6) a) = 1

    b) = 5

    c) = 3

    d) = 8

 

 

Resultados

 

De 5 a 15 puntos.

Juntitos e inseparables. Dentro de esta categoría entran las parejas melosas y aquellas que hacen todas sus actividades en conjunto, pues se necesitan y dependen mucho el uno del otro; pudiendo incluso llegar a mimetizarse, al expresarse y pensar de la misma forma. Por ello, no es raro escucharlos llamarse “chanchito” o “gordita” con una entonación como si le estuvieran hablando a una guagua; ni tampoco es de extrañarse si uno de los dos responde “a nosotros eso nos cae mal a la guatita”, ante un ofrecimiento, o manifestar “nosotros nunca peleamos”.

La sicóloga Susana Ifland establece como características principales que “son buenos amigos, aprecian la comunicación y la honestidad, las demostraciones afectivas y compartir pasatiempos e intereses”. Pero la señal de alerta está cuando “en aras de la amistad, dejan pasar muchas cosas, minimizan los problemas y sacrifican el crecimiento personal e incluso, el romance, porque al no aclarar situaciones que molestan -principalmente porque se evita el conflicto al no saber cómo abordarlo-, puede acumularse rencor y terminar siendo un ‘paño frío’ para la pasión”. De este modo, esa manifestación tan expresa de amor se usa para tapar lo que está pasando de verdad, y el problema más grave se presenta cuando deben enfrentar algo realmente importante o alguno de los dos rompe ese nivel de dependencia porque creció; como decidir cursar un MBA a costa del tiempo juntos, irse al extranjero por trabajo o la pérdida de un hijo, lo cual posiblemente los conduzca al quiebre del vínculo. Por lo tanto, el consejo que da la especialista es “desarrollarse como persona y en pareja, para lo cual una terapia puede resultar fundamental para que ambos asimilen bien el cambio que se les provoca a su manera de funcionar”.

 

De 16 a 26 puntos.

Juntos en el ring. En este tipo de relaciones prima la pasión y, en cierto grado, también hay competencia, por lo que su modo de actuar como pareja será aquél en el que las peleas y el ponerse en la buena -que generalmente es en la cama- se desarrolla con la misma vehemencia e intensidad. Por ende, son de esas personas que afirman que “reconciliarse, es la mejor parte de estar juntos”, y las discusiones pareciera ser que se transformaron en la chispa que los enciende.

“Ellos no tratan de comprenderse mutuamente, y lo que les importa es ganar. Por lo tanto, el antídoto es que aprendan a ceder, pues en esas discusiones tan fuertes se dicen cosas que, aunque no se sientan de verdad, hieren profundamente y alguno de los dos puede aburrirse y terminar todo”, señala la especialista. Y para explicar este comportamiento, hace hincapié en las instancias que componen la personalidad humana, pues “si los dos tienen dentro un niño muy grande y menos adulto -esto es que sean personas más impulsivas que racionales-, lo más probable es que tengan muchas peleas. Entonces, la solución es que ambos desarrollen su lado adulto, lo que se logra con terapia. Sin embargo, una salida en el día a día, podría ser el preguntarse para quién es más importante el tema en cuestión y ceder ante él, transando otro a cambio. Por ejemplo, si la decisión del colegio de los niños para el hombre es más importante que para la mujer, ésta puede negociar no realizar una actividad que a ella le desagrada”, sostiene Ifland. Por último, echarle mano a los recursos que se posean, ya sean religiosos o acudir a alguien que ambos respeten, también es posible que ayude para controlar los impulsos.

 

De 27 a 37 puntos.

Juntos, como madre e hijo. Estas parejas son las que adoptaron una dinámica en la que uno de los dos –más frecuentemente la mujer- deja que el otro hable por él y lo corrija ante los demás. Es que se han involucrado en una mecánica en la que se sigue a quien ha tomado la batuta sin cuestionarse, “porque en uno de ellos la instancia paternal es mayor que en su contraparte, quien -a su vez- es probable que tenga un niño más grande”, explica la especialista. Este último, sin duda, tiene una personalidad más débil, miedo al rechazo y una autoestima que irá en desmedro, ya que se termina convirtiendo en un hijo más para su par, generando resentimiento si siempre complace a la pareja por sobre sus deseos y necesidades. Por otra parte, las mujeres que toman el rol de mamá son cuidadosas, estrictas, críticas y muchas veces esto las hace sentirse necesitadas, olvidándose del vínculo amoroso para fortalecer el maternal. El problema se produce cuando el balancín es estático y no se cambian nunca los roles, pues disminuye la capacidad de sorprenderse y la admiración, pudiendo aparecer la infidelidad.

De este modo, se van aislando y la relación, por ende, se enfriará porque se deja de compartir como pareja en la intimidad y complicidad. Sobre todo, porque es muy probable que el deseo sexual haya desaparecido al comportarse como madre/padre e hijo(a). Por ello, la sicóloga aconseja aprender a desarrollar estrategias de enfrentamiento a los conflictos, para lo que consultar a un especialista es vital.

 

38 a 48 puntos.

Juntos, pero no revueltos. En opinión de la sicóloga Susana Ifland, “esta relación es muy sana. Viven separados, en términos que no son simbióticos, pero se conocen, saben lo que hacen, respetan los trabajos y las decisiones mutuas”. En este sentido, cada uno tiene sus propias distracciones y un espacio en común muy enriquecedor, en el cual se retroalimentan. Y ante los riesgos que podría pensarse que existen al disfrutar de actividades por separado, ella asegura que mientras el vínculo sea sólido y sincero, no debería haber contrariedades en el matrimonio; así por ejemplo, “si el marido o la mujer sale con sus amistades a un bar y se produce una infidelidad, no es consecuencia de este tipo de convivencia, si no en que ésta no estaba bien por otras causas”, grafica.

Esta manera de relacionarse, no es exclusiva de aquellas parejas en las que ambos trabajan, pues perfectamente se puede dar que la mujer decida dedicarse al cuidado de los niños, por ejemplo, porque tiene una carrera que le aporta los conocimientos para esto, “entonces el marido confía dicha tarea en ella, mientras ella descansa en que él no va a fallar en cómo mantener el hogar económicamente, lo cual no significa que se genere un vínculo de dependencia. Esto, si es que saben pasarlo muy bien juntos, cada uno tiene sus hobbies y lo hacen con respeto mutuo”, concluye la presidenta de la Sociedad Chilena de Sicología Clínica.

 

 

Siguiente >> << Anterior

Búsqueda


Links

Iniciar Sesión

Email:

Contraseña:


Novias solidarias

Novias solidarias

Al comprar tu ajuar, también puedes contribuir con los damnificados. Esto porque la empresa de ropa interior Flores lanzó la campaña "Mujer sostén a Chile", con el compromiso de que por cada sostén de su marca que sea comprado durante marzo - tanto en sus tiendas como en Falabella, Paris, ...

Diseñado porMitocondriaMitocondria y Desarrollado porDendritasDendritas